Me convence la concepción del Desarrollo Humano propiciada por Amartya Sen y la Naciones Unidas. Detrás de progreso debe estar la libertad de las personas, y ello se traduce en capacidad económica y cultural para hacer de esa libertad una fuente de bienestar para si mismo y para su entorno, para el ahora y para el mañana (sostenibilidad).